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Actividades en parque recreativo en concurrentes a Centro

de Día Despertares de la ciudad de ciudad de La Plata

 

Profesor en Educación Física por la

Universidad Nacional de la Plata

Especialista Universitario en Rehabilitación por el Ejercicio por la

Universidad Católica de La Plata

Edi Guillermo García

ediggarcia@yahoo.com.ar

(Argentina)

 

 

 

Resumen

          Las actividades en parque recreativo son un medio motivador que acrecienta la variabilidad motriz favoreciendo la participación activa de sujetos con deficiencia mental (DM) mejorando así su desarrollo motor, pudiendo también transferir las cualidades a diferentes áreas de la conducta.

          Palabras clave: Educación física. Deficiencia mental. Parque recreativo

 
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 14 - Nº 135 - Agosto de 2009

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    Las características físicas, psíquicas, sociales, motrices, funcionales del individuo con deficiencia mental (DM) son deficitarias (López Mercader, 2002), sumado ésto a una pobre estimulación que recibe.

    Una observación habitual muestra que los sujetos con DM que no tienen grado de competencias motrices requeridas para participar de una actividad física prefieren abstraerse para evitar así el fracaso y la humillación. Así lo ha descrito como sigue Bouffard (2003).

    “El individuo discapacitado percibe normalmente lo que le ocurre como algo que le escapa a su control, por eso deja de intentarlo; para la persona discapacitada, el riesgo a fracasar, a lesionarse, o a sentir dolor, puede ser tan grande que le parezca impensable poder participar”.

    El mismo autor mantiene que es importante saber las consecuencias de la no participación. Si tenemos en cuenta que el desarrollo motor es un progreso gradual, al conseguir un nivel de competencia determinado se permite el progreso a un nivel algo más avanzado. Dicha competencia se adquiere como resultado de intercambios activos entre el organismo y el entorno. Durante esos intercambios, además de impulsar nuevas habilidades motrices, la persona adquiere conocimientos sobre las características de los objetos en movimiento, el resultado de sus acciones, el funcionamiento de su propio sistema de tratamiento de la información, el grado de interés por la situación de movimiento en ese instante, etc. Sin la práctica, dichos conocimientos se reducen o son nulos. Aquello hace que el individuo adquiera una mayor competencia.

    Aportando al proceso de aprendizaje motor Ruíz Pérez (1998), tomando palabras de Schmidt (1988), aunque no haciendo referencia a la persona con deficiencia mental, expresa que variar las condiciones de práctica consiste en provocar nuevos parámetros de respuesta, conseguir que mediante dichas variaciones el sujeto tenga que adaptar su respuesta y establecer nuevos parámetros; tratando de fomentar un amplio repertorio de experiencias y aprendizajes motrices ricos y adaptativos (Díaz Lucea, 1999).

    Sumado a favorecer la participación del DM y, mediante la variabilidad en la tarea, complementamos un factor más: la motivación.

    Cluphf (1999) a través de diferentes autores (Fernhall, 1988; Croce, 1990; Rimmer, 1994) reporta al respecto.

    Los factores de motivación deben acentuarse en adultos con retraso mental, ya que carecen de ellos siendo más preocupante a mayor severidad de la discapacidad. Los problemas de motivación entre individuos con retraso mental se pueden relacionar con sus niveles cognoscitivos bajos; sin la atención especial a este problema, cualquier programa diseñado para los individuos con DM puede conducir a un funcionamiento submáximo en cuanto a la performance. Al considerar métodos de mejorar los niveles de la aptitud de DM, es importante incluir refuerzos cinestésicos, verbales, físicos, visuales. Un programa del ejercicio para las personas con DM que no incluya reforzadores puede dirigir hacia la equivocación.

    Por lo tanto como propuesta de trabajo basada en la teoría y nuestra experiencia hemos construido la siguiente hipótesis de trabajo: los sujetos con DM que son debidamente conducidos bajo un clima de motivación y de confianza, superando situaciones estresantes -léase concepto de stress más abajo- y en condiciones de variabilidad mejoran su desarrollo motor, transfiriéndolo además a sus capacidades físicas, psíquicas, afectivas y sociales.

    El trabajo se llevó a cabo con concurrentes al centro de día Despertares de la ciudad de La Plata, quienes como factor común presentan deficiencia mental, sumando otras patologías como trastorno general del desarrollo, autismo y parálisis cerebral. Por el espacio de 90 minutos, una vez por semana durante un año desarrollaron situaciones motrices en plazas y parques recreativos, ubicados en zona céntrica de la mencionada ciudad.

    Las actividades consistían en ejercitaciones y juegos donde progresivamente se aumentaba la complejidad, autonomía e independencia, con presencia de diversos refuerzos siendo el ambiental factor importante, promoviéndose la participación del sujeto adoptando el fenómeno stress (respuesta del organismo a cualquier demanda hecha sobre él) (Selye, 1950) y resiliencia (capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas) (Grotberg, 1998).

    La estimulación incluía, según lo indica González Mas (1997), desarrollo de experiencias de movimiento, posturales, táctiles y de manipulación, visuales y auditivas, respiratorias, generales del entorno, entre otras; dotada de gran variabilidad metodológica.

    Las principales dificultades consistieron en las sensaciones de temor, la no participación y comportamiento inapropiado en un principio, que afortunadamente, labor mediante, a lo largo del proceso se fueron revirtiendo.

    A continuación las imágenes muestran parte de las prácticas. Si bien parecen convencionales para personas sin discapacidad estas actividades generan en el individuo con DM miedo y/o ansiedad provocando tensión muscular, falta de precisión en los movimientos, fatiga y trastornos de percepción, pérdida de la información como de la atención. De esta manera el entrenamiento mediante situaciones motrices, relativamente complejas para las capacidades del DM, genera una maduración motriz y emocional al adaptarse el sujeto a las demandas de la tarea.

Las imágenes han sido distorsionadas para preservar la identidad de las personas

    Así el trabajo en campo nos demostró:

  • Inserción de sujetos en actividades que normalmente en un patio cerrado no muestran habilidades.

  • Mayor compromiso motriz en las tareas propuestas.

  • Capacidad de resolución de problemas.

  • Ganancias en cuanto a auto-eficacia y auto-confianza en el desarrollo de una actividad, adicional a un aumento en la confianza al docente.

  • Acrecentamientos en la motivación y adherencia a los trabajos.

  • Desarrollo de la independencia para emprender situaciones, que para individuos resultaban riesgosas, ampliando la capacidad de iniciativa y de autocontrol.

  • Inclusión en la vida social de la persona con DM.

  • Logros de aprendizajes, especialmente motrices y sociales.

  • Mejoras en el perfil psicomotriz: adaptación del esquema corporal, regulación en el tono, relajación y distensión muscular, funciones perceptivas, control postural, equilibrio.

  • Mayor estabilidad en el comportamiento afectivo - emocional, al menos en las clases de Educación Física.

    Por concluir, dada la experiencia presentada y avalada por la teoría, si es que se investiga, estudia y aplica, podemos sostener que procesos de trabajo en Educación Física con DM deben suscitar la participación activa del sujeto, con un componente de motivación teniendo el docente como recurso o estrategia de aprendizaje la variabilidad en la tarea motriz.

Bibliografía

  • Bouffard M. (2003) “Desarrollo motor y persona discapacitada”. Capítulo IV en Simard C. “Actividad Física Adaptada”, Editorial INDE.

  • Cluphf D. (1999) “Effects of aerobic dance on the cardiovascular endurance of adults with intellectual disabilities”. Dissertation, West Virginia University.

  • Díaz Lucea J. (1999) “La enseñanza y aprendizaje de las habilidades y destrezas motrices básicas”. Editorial INDE.

  • González Mas R. Fernández-Simal M. (1997) “Rehabilitación del deficiente mental” Capítulo 24 en González Mas R. “Rehabilitación Médica”, Editorial Masson.

  • Gutiérrez Santiago A. Zubiaur M. (2002) “El miedo a los aprendizajes motores. Factores implicados”. EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 8, N° 48. http://www.efdeportes.com/efd48/miedo.htm

  • López Mercader M.P. Sanjuán E. (2002) “Alumnos con Deficiencia Psíquica. Aspectos a tener en cuenta en las clases de Educación Física”. Rev.int.med.cienc.act.fís.deporte - número 8.

  • Ruiz Pérez, LM; “La Variabilidad en Aprendizaje Deportivo”. , disponible en EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 3, Nº 11, 1998. http://www.efdeportes/efd11a/lmruiz.htm

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